15 may. 2015

S.I.C., anuncia ERE en Metro de Madrid


La dirección de la empresa Seguridad Integral Canaria ha remitido un escrito al comité de empresa en el que anuncia su decisión de proceder al "inicio de un procedimiento de despido colectivo" debido a "causas productivas y organizativas derivadas de la ejecución del contrato de prestación de servicios de vigilancia y seguridad" en el Metro de Madrid.

Este Expediente de Regulación de Empleo (ERE) puede afectar a entre 75 y 150 empleados de esta empresa que trabajan en la seguridad y vigilancia de las líneas 2, 5, 6, 10 y Metrosur de Metro de Madrid. El 45% de las estaciones se verán afectadas por esta reducción de personal, según estimaciones de la sección sindical de CSIF en esta empresa. Algunas como Sol o Tribunal verán reducida a la mitad su vigilancia, mientras que la mayoría de las de Metrosur no contarán con vigilancia.

Según el comunicado dirigido al comité de empresa, el ERE afecta en un principio únicamente a los trabajadores adscritos al contrato de vigilancia y seguridad de Metro, pero la empresa está abierta a que en el periodo de negociación se puedan acordar extinciones de contratos de trabajo en otros centros de la provincia de Madrid, "con el posterior traslado de excedentes del Metro de Madrid a estos".

Por tanto, el ámbito de afectación de este ERE será el de la totalidad de los centros de trabajo de Seguridad Integral Canaria en Madrid, con más de 1.000 empleados, no sólo el Metro. Se da la circunstancia de que el presidente de esta empresa, Miguel Ángel Ramírez, está imputado por la presunta comisión de un delito contra la Hacienda pública.

CSIF considera que este hecho sin duda repercutirá en la disminución de la seguridad ciudadana en el Metro de Madrid, la cual ya se encontraba dañada desde la última concesión de los servicios. CSIF defiende desde su Sección Sindical de Seguridad Integral Canaria en Metro de Madrid, la conservación del empleo en todas las líneas de Metro y llevará a cabo cuantas acciones estime oportunas para que esto sea así.

9 may. 2015

Sentencia Audiencia Nacional "Pluses en Vacaciones"

La Sala de lo Social de la Audiencia Nacional ha dictado Sentencia en la que da la razón a CCOO de Construcción y Servicios y anula el art. 45.2 del Convenio Colectivo del sector de Empresas de Seguridad de 2015, declarando que ha de incluirse en la retribución de las vacaciones, además de los conceptos incluidos en la Tabla de Retribuciones del Anexo, los demás complementos de puesto de trabajo contenidos en el art. 66.2 del Convenio.


Del mismo modo, en relación al art. 45.2 del Convenio Colectivo de los años 2012-2014, la sentencia remite al derecho de los trabajadores a reclamar de forma individual o colectiva que las vacaciones disfrutadas durante su vigencia se abonen con arreglo a la retribución media, es decir, con inclusión de los mismos conceptos, no procediendo declarar la nulidad por una cuestión formal dado que el Convenio ya ha sido sustituido por otro y todo él se encuentra derogado.

Entre otros:
PLUS FIN DE SEMANA Y FESTIVOS
PLUS DE NOCTURNIDAD
RESPONSABLE DE EQUIPO
RADIOSCOPIA
PLUS DE ACTIVIDAD
PLUS PUESTO DE TRABAJO

ETC.

Ver sentencia  Nº 078/2015




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8 abr. 2015

Vigilantes 'públicos' a 700 € al mes en el Ayuntamiento de Madrid

  • Los guardias de 44 edificios y bibliotecas públicas contratados por la empresa Marsegur pelean en los tribunales contra sus condiciones laborales «de esclavitud»

  • Los vigilantes de seguridad del Templo de Debod cobran 700 euros brutos al mes. Ni cinco euros a la hora por custodiar un monumento con 2.200 años de historia. Su caso no es anecdótico. La misma nómina exigua, casi idéntica al Salario Mínimo Interprofesional, la reciben quienes cuidan del Museo de Historia de Madrid, el centro cultural Conde Duque y el Planetario...
    Todos ellos trabajan para la empresa privada Marsegur, que el pasado mes de septiembre se hizo con el concurso del Ayuntamiento de la capital (PP) para proteger 44 edificios y bibliotecas públicas durante un periodo de un año. Hasta entonces los miembros de la plantilla cobraban 1.000 euros. Lo primero que hizo la nueva adjudicataria, obligada a subrogar a los 90 trabajadores, fue recortar esa cifra un 30%.
    La situación es similar a lo que ha pasado con los últimos contratos municipales, adjudicados a las ofertas económicas más bajas. En este caso en concreto, según las estimaciones realizadas por el propio Gobierno local, el servicio tenía un valor de 3,7 millones de euros, pero ya se sacó a licitación con una rebaja importante: 2,2 millones. A su vez, la compañía ganadora se ha comprometido a realizarlo por 1,8 millones, un 21% menos del presupuesto máximo asignado y un 50% más barato de lo que en teoría cuesta.
    La traducción de toda esta amalgama numérica es la mencionada reducción en los salarios y, como consecuencia de ella, «la gente no va a trabajar motivada, baja la productividad y además hay temor a nuevos recortes; pasar de cobrar 1.000 euros a 700 euros de un mes para otro implica muchas familias endeudadas», explica Luis Bernal, portavoz del Sector Seguridad Privada de CCOO.



24 mar. 2015

Los vigilantes más formados de Europa


Los vigilantes españoles son los más formados de toda Europa. Así lo acreditan las horas de formación necesarias, que alcanzan las 180, a las que hay que sumar otras 20 anuales de carácter obligatorio. Además, España es el único país europeo en el que el personal de seguridad privada tiene que pasar un examen de habilitación, que realiza el Ministerio del Interior.
En España hay habilitados un total de 207.212 vigilantes de seguridad, según datos oficiales. De ellos, se estima que solamente están en activo 88.250, como recoge el informe de Aproser, patronal que agrupa a las principales empresas del sector. Su edad media ronda los 41 años, y la rotación anual se sitúa en un 17%.
El de la seguridad privada sigue siendo un sector dominado por los hombres, si bien en los últimos años se ha avanzado en la incorporación de la mujer a este tipo de trabajos. Actualmente, la proporción es de un 84% de trabajadores frente al 16% de trabajadoras. Otro de los datos que recoge el informe habla de sus condiciones laborales, y destaca que la mayoría de los empleados cuenta con un contrato indefinido: casi un 85% del total. Y esto en un momento en el que la crisis económica está empeorando las condiciones laborales a pasos agigantados.
Todo esto hace que los vigilantes españoles se sitúen a la vanguardia a nivel europeo. Están formados, cuentan con unas buenas condiciones de trabajo y, además, han demostrado su profesionalidad en numerosas ocasiones. Uno de los ejemplos paradigmáticos es el 11-M. Recientemente se han cumplido nueve años desde el trágico atentado de Madrid, en el que murieron casi 200 personas a manos del terrorismo islamista radical. Pero los merecidos homenajes a las víctimas se han olvidado año tras año de los vigilantes de seguridad presentes en las estaciones de tren, que colaboraron desde el primer momento con las autoridades para salvar vidas.

Mientras que el 11-M fue una fecha señalada y de gran exposición mediática, en el día a día de los vigilantes de seguridad también hay historias de héroes anónimos. Algunas de ellas aparecen en los medios de comunicación y otras no. Muchas son premiadas en los días de la seguridad privada, que se celebran cada año en diferentes ciudades para reconocer, por parte de las autoridades públicas, el trabajo de los vigilantes.
Héroes anónimos
Son cientos de historias de superación y valentía que se desarrollan a diario en los aeropuertos, en las estaciones de metro, en los centros comerciales o en edificios públicos. Una de ellas es, por ejemplo, la de Francisco Jesús Palencia, que salvó una vida humana. Palencia es un escolta que, cuando se encontraba en el extranjero, realizó una maniobra cardiorrespiratoria a una persona para mantenerla con vida mientras llegaban los servicios sanitarios. Fue premiado por su actuación el pasado día de la seguridad privada de Madrid, pero sin duda su mejor reconocimiento es saberse útil para la _sociedad.
Pero también hay historias que, desgraciadamente, no tienen final feliz. Es el caso de Rafael Jiménez, un vigilante de seguridad fallecido en abril de 2011 mientras trabajaba en la estación de Castelldefels. Fue agredido por un joven y no pudo superar las secuelas de la paliza.